El espacio más poderoso de la tierra que conozco son los pocos centímetros entre la mano buscadora de Adán y el dedo extendido de Dios en el techo Sixtina de Miguel Ángel. Dentro de esa pequeña brecha de espacio comprimido, todo el poder de la conciencia universal estalla.

Al darnos esa brecha, Miguel Ángel nos enseña que el espacio presurizado es infinitamente más potente que el contacto total, en el que no existe espacio. En lugar de disipar la energía explosiva entre el creador y la creación al representar el momento del contacto real, el maestro nos da la intensidad sin explotar del espacio comprimido entre ellos.

Gran herida dulce

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  • Edición limitada de bronce de 18.